Perspectivas.

Hoy llego al fondo de su alma el sol muy temprano en la mañana. Con la brisa en su ventana, a media noche aturdido por su mayor tormento quien casualmente era el, decidió llamarme. Platicamos un par de horas, reímos, pero sobretodo lloramos, le lloramos al difunto de 27 años que tanto anhelábamos estuviera entre nosotros. Y aprovechando la ocasión en la que los muertos salen a buscar una ofrenda le pedimos nos contará, la ultima historia de su vida. La cual comienza con el día en que me conoció.

-ChicoCargill